Mínimo podría ser el rayo de luz de mi ventana en la mañana. Mínima la yerba que queda en el frasco del estante. Mínimo el ruido de la pava hirviendo. Lo inesperado puede suceder en todas esas historias mínimas. De repente encontrarte en un lugar que jamás pensaste que sería tuyo. Con gente diferente que jamás creíste. Bienvenidos a mis historias mínimas. Foto: "Lejos de Palermo" de Cecilia Fortunato. Modelo Valen Fortu. General Rodriguez, verano 2012.

La campana

Aprovecho, el niño duerme.

Ayer me dijo, silenciosamente ella, que en su negocio vendía pijas de plástico. Era buena la historia. Algún día la escribiré. Ahora hay demasiada luz, demasiado ruido a motores y a perros.

Podría entonces hablar de los recuerdos próximos, de las noticias del diario del sábado. De la mandarína que previene el infarto, de sus cualidades fabulosas que podemos sumar a la lista de otras frutas, verduras, sin antes tachar al huevo y ahora la leche de vaca.

Mi lista está llena de rayones, acotaciones con distintas biromes y lápices y a veces hago un bollo con ella y me mando el choripán.

Después arrepentida, busco el bollo en la basura, toco la cáscara de banana y a veces el pañal cagado y la devuelvo a la puerta de la heladera sostenida firme con su imán, uno de la pizzería de Benavidez.

También dijo el diario que las redes sociales pusieron a circular aforismos y frases con distintos grados de sabiduría, soluciones para nuestro presente, futuro y mas allá. José N debe estar tomándose un Campari en su jardín de los suburbios contando la cantidad de amigos ¨t gusta¨.

El diario dijo también que hay una torre nueva en Palermo Joligud, hermosamente dibujada, render impecable que vende la ilusión de tu futura vivienda, aún cuando todavía allí haya un terreno baldío, aquella casona recién demolida que solo reconocerían sus dueños por los azulejos del baño, la forma de la escalera, el empapelado de la suite estilo inglés que quedo impresa en la medianera, que se resiste a dejarnos sin pasado.

Aún cuando tu sueldo regale alguna sobra para su paga.

El suplemento AUTOS me puede.

Acá se delata mi perfil material. Voy y vengo, comparo precios y me malhumoro con los avisos que en la letra chica no ponen la cifra.

Los peruanos de la verdulería ponen el precio aunque sea en tiza, el vivero en letreros de pvc blancos con indeleble!!!!.
Es un FLORRRR de aviso, caros su forma y su contenido, y no aparece una línea mas con del precio!!! Podés creer que increíble!

Todavía me cuesta el TS, TD, AT, el 1.6 y el 2.0, lo que me acuerdo.

A mi me gusta la NISSAN. Me gusta su nombre… NISSAN, NIIIIIISAAAAAAAANNNNNNN, uau. Esta me la se de memoria: Nissan X`Trail. Cuando tenga un duro (y no me refiero al huevo), me la compro.

Después llega lo aburrido pero inevitable, mas de lo mismo. Cambian los barrios, las casas por edificios, cambian los modelos de autos, pero nunca cambian las páginas 1 al 18; al 20 si querés; -eso si no explota un edificio o no hay un incendio magistral donde mueren 200 pibes-, de La Nación, el diario de Bartolo.

Nada, leo lo que puedo, lo que mi capacidad intelectual y mi ánimo acepten.

Dice que parece que en Europa los jóvenes se levantan contra los recortes. Y los ves con pancartas pegadas al cuerpo. Esa imagen de la chica en el cajero retirando dinero y con un cartel que dice ¨sin casa, sin curro, sin pensión, sin miedo¨.

Por un momento creí que el cartel estaba colocado en photoshop. La chica sin casa, pobre pensé. Pero con su tarjeta de banco!.

Habría que exportar carritos de super y avivarlos, capaz se pueda registrar la idea del CURRO CARTONERO, pero claro, en Europa no se consigue, todavía se consiguen las tarjetas de banco.

¨Sin Pensión¨ , sigue, mejor no avivemos giles. Capaz podían asignarles por hijo algún dinero, un vuelto digamos. Pero claro, en Europa no tienen hijos.

¨Sin Miedo¨, concluye, a sacar plata de un cajero sobre la vereda, en la estación Atocha capaz, digo, no?

La Unión Europea está que arde. Y justo que me hice la nacionalidad Italiana.



El llanto del niño campana. UFA

Basta para mí, basta para todos.

Continuará.

P.

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