Después de varias horas cae el sol.
Algunos cuerpos se despejan, relajan sus mentes, liberan sus almas.
Otros reposan sólo con quietud externa albergando almas inquietas.
El cuerpo disciplina, enmarca el paso del tiempo, contiene un protocolo. Almacena la ansiedad que emana el alma. Un alma que no descansa, que sueña y aguarda a ser sorprendida.
A veces hay que saber esperar para tenerlo todo.
Cecilia Fortunato
Ceci, la pequeña. =)
ResponderEliminarGracias Pau!
ResponderEliminarDe pequeña a veces resultaba un estorbo sobre todo cuando decidías producirte para salir a bailar. Yo te miraba desde abajo, como te pintabas, los personajes que creabas frente al espejo, la elección de la ropa. Tapado verde y plataformas blancas, cinturón metálico de argollas, vestidos vaporosos y mucho perfume.
Ya no me produzco demasiado, solo bailo en mi living con mis chicos. Me conozco todos mis personajes y la ropa del vestidor. El tapado verde sigue intacto. Las plataformas ya no son blancas. Los cinturones a veces son muy chicos,
ResponderEliminarMis vestidos vaporosos y el perfume salen aún conmigo a la mañana. Y mi pequeña Ceci ahora me mira desde arriba. Capaz llevas algo de lo que guardó aquel espejo.
Besis, Pau
=) no lo había leido.
ResponderEliminarTe quiero Pau
seguro que guardo algo de aquel espejo... ahora yo recreo personajes y cuando río a carcajadas me parezco mucho a vos.
ResponderEliminar=)
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