Solía pensar en lo enorme que se debía sentir un artista sobre el escenario viendo como miles de almas cantan sus canciones.
En lo increible que debe sonar tu nombre coreado en un partido de fútbol. El placer de un escritor, sabiendo que sus palabras son leídas por millones de personas en distintas partes del mundo. Lo sigo pensando, y debe ser extraordinario ...
Pero en definitiva, lo magico de todo eso, no es al número de gente que llegan, sino que alguien, una persona común puede llegar a estremecer y transformar a otro ser humano.
Hoy definitivamente, me llena de placer llegar a tocar el alma de las personas que quiero y tal vez con mis actos, mis gestos, mi andar, logre transmitir la alegria de hacer cosas. Pequeñas cosas, que se traduzcan en hechos y que puedan transformar la realidad.
Cosas mínimas que dejen Sonrisas mínimas, Sonrisas mínimas que llenen tu alma.
Eloy
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